EL DÍA QUE ENTIENDA A LOS HOMBRES...

 

EL DÍA QUE ENTIENDA A LOS HOMBRES…


Ese día entenderé por qué eres un sí pero no, no es el momento.

Por qué gustas, pero no lo suficiente para pretender conocerte más en serio.

Por qué te buscan con interés, pero cuando te encuentran salen huyendo.

Por qué tontean hasta que confiesas tus sentimientos (que pensabas eran mutuos) y entonces paran bruscamente de hacerlo, apartándose de ti como si de pronto les provocases una alergia irreparable.

Por qué parece que te quieren hasta que un día, casi sin olerlo, simplemente dejan de hacerlo.

Por qué no se comportan afines a lo que saben que la otra persona está sintiendo (gestión emocional suelen llamarlo las malas lenguas).

Por qué, si no piensan en apostar por nada que no sea sexo – está bien, cada uno que haga lo que le plazca-, seamos sinceros y no hagamos perder el tiempo.

Por qué es tan difícil conectar con alguien y, cuando al fin lo logras, o ya está pillado o no le interesas para más que – eso sí, y por desgracia siempre- una amistad.

Amigos tengo, no quiero más. Y en verdad tampoco quieres ser mi amigo, sólo quieres no sentirte mal.

Por qué vuelven a buscarte pasado el tiempo, cuando ya te rechazaron de manera tajante y tú solita tuviste que curarte.

Por qué no se es más valiente, coño, en esto del amor y sus impresiones.

Por qué es más fácil apartar y buscarse a alguien nuevo, que intentar reparar y revisarse por dentro.

Como bien diría Veintiuno: “Odio la vida moderna” en muchos aspectos, pero en lo que respecta a las relaciones para mí se encuentra en lo más alto del escalafón.

 

NOTA: Hablo de hombres porque en mi caso particular es el género que me atrae. No pienso que todos sean iguales, ni mucho menos, ya que tengo la suerte de conocer a hombres fantásticos a quienes puedo considerar amigos y/o familia. Éste escrito solamente hace referencia a mi experiencia con aquéllos que se han cruzado conmigo en el terreno amoroso.

No obstante, esto es totalmente aplicable a otro género si es tu caso. Así que lee, disfruta y sustituye la palabra “hombre” por lo que te dé la real gana. Pero, por favor ¡lee!, no te quedes solamente con la imagen que lo acompaña.


© Sara Guerrero Gómez 

Comentarios

Entradas populares de este blog

CAMINO BAZTÁN, SALVADOR Y PRIMITIVO

MÉXICO

AVARICIA