LUZ LABERÍNTICA

LUZ LABERÍNTICA


En un mundo sin electricidad, de total oscuridad, donde estemos a merced de la última rayita de cobertura o de lo que la batería quiera durar antes de que definitivamente deje de funcionar; nos vimos en la necesidad, hace apenas 3 días atrás, de volver a nuestros orígenes para poder avanzar.

Porque sí, nuestros antepasados recurrían al fuego para iluminarse, abrigarse y cocinar. Caminaban para transportarse de un lugar a otro. Apelaban al trueque como moneda de cambio y al lenguaje oral/escrito para poder comunicarse con el vecino.

Parece que se nos ha olvidado, especialmente después de la pandemia, cómo sobrevivir sin el teléfono móvil en la mano. ¿Qué sucede cuando queda inutilizado? ¿Cuándo no disponemos de dinero en metálico porque nos hemos mal acostumbrado a pagar todo con tarjeta bancaria? ¿Cuándo nuestras propias casas/coches nos encierran –o no nos dejan salir- porque un mando es el que activa o desactiva nuestra libertad?

No tenemos que imaginarnos nada, ya hemos visto sus consecuencias y lo que puede pasar en unas 6-10 horas de incomunicación por medio de esta vía. Pensemos que hay personas que viven así en otras partes del mundo y sobreviven, siendo incluso mucho más felices que las supuestas sociedades más avanzadas, donde nos cortan la luz y nos paralizan, porque en el fondo somos totalmente dependientes a esta forma de vida.

La gran pregunta es: ¿Habremos aprendido la lección y seremos más cautos en el caso de que haya otro gran apagón? ¿O seguiremos recurriendo a estos dichosos aparatos electrónicos para hacer absolutamente todo?

 

© Sara Guerrero Gómez

 

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

CAMINO BAZTÁN, SALVADOR Y PRIMITIVO

MÉXICO

AVARICIA