UN SER MÁGICO NUNCA LLEGA TARDE NI PRONTO

 

LLEGA EXACTAMENTE CUANDO SE LO PROPONE

Un día, paseando por Cortilandia encontré a otro ser mítico que, como yo, parecía no hallarse en el lugar donde había sido ubicado.

Era un mundo singular, de 100% algodón, de telas y medidas varias que en mi vida había escuchado. Por suerte, a pesar del extraño, estricto y uniformado paraje, pude notar la magia que este ser contenía (con tintes desafiantes) cuyo afán era proteger a todo amigo con el que se topase, amenazando con sacar su katana a la mínima señal de alarma que se pusiera por delante. No sé qué me llamó más la atención, si eso o su sentido del humor, pero al poco pude constatar que estaba tan mal de la cabeza como yo.

Estherkiddo se hacía llamar, por aquello de la katana y de que siempre tenía ganas de matar. Rabia contenida parecía guardar, aunque yo intuía que en verdad lo que escondía valía mucho más. Y así pude ir cerciorándolo en las muchas aventuras que decidimos correr juntas:

Desde el modo reboce por la playa en mi intento de flotar en el mar encima de una tabla (una brujería extraña comúnmente conocida como “surf” solamente apta para los más afortunados equilibristas) donde Estherkiddo aprendió a hacer trucos de magia colocando sus dedos en una posición extraña; hasta casi morir infartadas por el claxon de un vehículo a motor que muy amablemente nos informó de su paso mientras estábamos descansando en nuestro camino hacia Mordor (también conocido como Santiago de Compostela) que decidimos recorrer cargadas de la cabeza a los pies, pero sin ningún anillo del que deshacernos en el Monte del Destino. Igualmente, Estherkiddo fue a parar con una modalidad particular de llegar a los sitios que se proponía, y no fue otra más que la de andar literalmente descalza y aterrizar literalmente rodando porque, según ella, su cerebro había alcanzado el pico máximo y desconectaba en el momento menos esperado. Ahí puede que se infartaran las personas de alrededor (incluida yo) ante semejante reacción, pero ella no, con ese súper poder de tirar adelante como sea y en las circunstancias humano-mágicas que buenamente pueda.

Tan increíblemente cierto como os cuento, porque esta persona ha sido capaz de cargarme al hombro por el centro de La Comarca donde vivimos, cuando me había pasado tomando pócimas varias en una noche en la que decidimos que era mejor arriesgarnos a morir atropelladas a andar por la acera y tener que aguantar una sola vez más otra pregunta de “¿A dónde vais? Os invito a toda clase de mejunjes si entráis”; que ya nos tomábamos de coña, empezando a contestar respuestas tan disparatadas como que íbamos a la ceremonia de apertura del mega túnel o en busca del paseo marítimo perdido. Debimos sonar convincentes cuando algún que otro Nazgul nos contestaba que en aquella Tierra Media no había playa.

Y, como éstas, muchas más anécdotas, donde una cosa estaba clara, y es que siempre acabábamos riendo a carcajadas. Por eso sé que, pase lo que pase, Estherkiddo no fallará a sus más allegados y que, conmigo especialmente, acudirá rauda y veloz al grito de “¡Pocooo!” del que bien conoce su significado.

Así que, aquí mi pequeño homenaje cuando me dijo… quiero un dibujo de los tuyos, que sea bonito. Y que, por supuesto, hice con todo mi cariño.


NOTA:
Como habéis podido advertir los más ingeniosos, ésta historia es una mezcla de realidad y fantasía con chascarrillos varios de “El Señor de los Anillos”, de J. R. R. Tolkien. Ficción estupenda donde las haya, que consideré que venía como anillo al dedo para la ocasión (toma chistaco); ya que tanto a la persona a la que va dedicada como a mí nos gustan demasiado las historias de aventura, y si incluyen peleas o batallas mejor que mejor.

 

MENCIÓN ESPECIAL: A mi amiga Esther, por ser mi fuente de inspiración constante. Porque nunca se sabe a dónde nos puede llevar una quedada de lo más normal o unas vacaciones tranquilas. Contigo es todo una caja de sorpresas (con tintes de angustia), donde siempre te acabo acompañando porque en el fondo me encanta esa forma de vivir al borde del infarto.

Comentarios

Entradas populares de este blog

CAMINO BAZTÁN, SALVADOR Y PRIMITIVO

MÉXICO

AVARICIA