MI PRIMERITO CAMINO
CAMINO FRANCÉS – Agosto 2011 Hace ya 10 años de ese primer camino, que supuso el principio de algo enorme, algo que nunca podría imaginar, ni mucho menos arrepentirme, porque me hizo crecer, desarrollarme. Y no fue otra cosa más que la decisión de viajar sola. En esta ocasión fue la primera vez, pero vinieron muchas otras después. Recuerdo ese miedo a la posibilidad de no encontrar a nadie, de no situarme, de sentirme perdida, o de que algo pudiera pasarme. Pero ese miedo apenas duró lo que tardé en bajar del autobús el primer día en Ponferrada; y encontrarme con dos mujeres que, como yo, comenzaban. Por cosas de la vida nos separamos al día siguiente, ya que yo debía esperar a tener mi credencial que no me había dado tiempo a sacar antes de llegar, por lo que ellas continuaron para más adelante encontrarnos. Poco duró mi soledad, ya que apenas unos pasos dados, después de tener la credencial en mis manos, escuché un acento andaluz inconfundible de un grupo de tres...