ME NIEGO
ME NIEGO Me niego al estar por estar. Me niego a no recibir lo mismo que sé dar. Me niego a conformarme con la realidad superficial que refleja la sociedad. Me niego a creerme esa obra teatral de los que no saben amar. Obra que solo emana miedo, inseguridad y un ego descomunal. Porque, para querer de verdad, hay que empezar por derribar las paredes que nosotros mismos construimos para evitar conocernos. Paredes que se vuelven más delgadas a medida que crecemos, maduramos y nos atrevemos a dar al paso hacia nuestro ser interno. Y eso no se puede hacer si estamos rodeados constantemente, ya sea de cosas o de gente. Si siempre necesitas una distracción para mantener tu mente ocupada y evitar así enfrentarte a aquello que desconoces de ti mismo por temor a lo que puedas encontrar; ¡felicidades! Has conseguido entrar a ese guion establecido de “lo que se supone hay que hacer en la vida” que decide seguir la gran mayoría para no salirse del camino que nos han enseñado...